Monumentos en San Vicente de la Barquera

 IGLESIA DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES. Construida entre los siglos XIII y XVI sobre otra iglesia anterior, este templo de modelo mixto muestra características del gótico montañés. En su exterior destaca la gran torre fuerte, así como sus dos puertas románicas. En su interior que cuenta con tres altas bóvedas ojivales, son notable el retablo mayor barroco, sus diferentes capillas y altares y el suelo de madera de roble que acoge enterramientos de la época. Una de las piezas más importantes es el sepulcro del Inquisidor Antonio del Corro, considerada una de las más bellas esculturas funerarias del país.

   

SANTUARIO DE LA BARQUERA. Este templo fue construido en la Edad Media, siendo las primeras referencias escritas conservadas del siglo XV. En su interior se venera la imagen de la Virgen de la Barquera, patrona del municipio, la cual según la leyenda llegó a este lugar en un lejano "martes de Pascua florido", a bordo de una pequeña embarcación , sin tripulación, ni velas, ni remeros, la cual durante siglos hizo el milagro de señalar la dirección del viento futuro a los marinos. En recuerdo de estos sucesos se celebra la popular fiesta de La Folia.

   

PALACIO DEL CORRO. Este palacio renacentista que actualmente acoge la sede del Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera, fue mandado construir en el siglo XVI por el inquisidor Antonio del Corro para acoger a los pobres enfermos de la villa. En su fachada de gusto clasicista y decoración plateresca cuenta con dos escudos blasonados relacionados con el fundador.

   

CASTILLO DEL REY. Esta antigua fortaleza en la que se basó la defensa del recinto amurallado y del puerto tiene un origen remoto. Sin embargo la actual construcción se hizo a partir de 1.210, año en el que Alfonso VIII concedió el fuero a la villa de San Vicente de la Barquera, sufriendo diversas reformas a lo largo de la historia. Los reyes de Castilla se reservaron el señorío sobre el castillo, cediendo temporalmente su alcaldía a quien les parecía, hasta que finalmente se otorgó su tenencia a los vecinos de la villa,  en la persona del su Procurador General en el siglo XV. Actualmente el Castillo, abierto a las visitas públicas, acoge un exposición permanente sobre la historia y la naturaleza del municipio, así como exposiciones temporales de gran interés artístico.

   

LA MURALLA. La antigua villa medieval de San Vicente la Barquera contaba con un completo recinto fortificado, constituido por el castillo y la muralla que rodeaba la vieja ciudadela alta. En la actualidad se conserva la mayor parte del lienzo norte y parte del sur con las puertas de Asturias o el Peregrino y la de La Barrera, así como la Puerta del Mar recientemente reconstruida.

   

PUENTE DE LA MAZA. Importante obra de ingeniería medieval que comenzó a construirse en piedra en el siglo XV sobre otro anterior de madera. En su época, en la que llegó a contar con 32 arcos, fue considerado como uno de los puentes mas grandes del reino.

   

TORRE DEL PREBOSTE. Robusto torreón que flanquea y defiende la Puerta de La Barrera o de Santander. Según la tradición, fue sede del preboste, oficial real para la recaudación de impuestos en la Edad Media. Posteriormente desempeño la función de Cárcel Pública de la villa.

   

HOSPITAL DE LA CONCEPCIÓN. San Vicente de la Barquera, que fue un importante punto del Camino de Santiago en la ruta costera, contó con numerosos hospitales y albergues para los peregrinos. En el hospital de la Concepción, construido en los siglos XIV-XVI, encontraron refugio y asistencia los caminantes que utilizaron la primitiva ruta de la costa en busca del sepulcro de Santiago, los cuales en el camino hacia occidente atravesaban la muralla por la conocida como Puerta del Peregrino.

   

CONVENTO DE SAN LUÍS. Este monasterio fue construido en el siglo XV bajo el patronato de la casa de Guevara y la advocación de San Luis. De su fábrica original se conserva una gran parte de los muros, ábsides, bóvedas y los arcos góticos rodeados de una espléndida y cuidada vegetación, con algunos árboles singulares que le dan un particular encanto. Regido por frailes franciscanos, entre sus paredes se hospedó  Carlos I en el 1517 cuando llegó a España para ser coronado rey.